jueves, 25 de junio de 2020

ENTREVISTA COVID-19 Y SALUD MENTAL


¿Vives solo/a?
No, acompañada.
¿Qué has hecho en tu día a día durante el confinamiento? ¿Seguías una rutina o variaron tus hábitos?
Pues durante el confinamiento, al principio, era como…me ha pasado todo lo diferente a mi estado de salud mental. Antes no quería salir ni a patadas, no podía salir, y en ese momento quería estar todo el día en la calle, total que estaba incumpliendo todo el día todo. No se podía salir, pero yo necesitaba salir. Menos mal que el psiquiatra me hizo un justificante, porque me dio un ataque de angustia y necesitaba salir. Con eso he podido moverme. Y hábitos…ninguno. Levantarme, tumbarme, levantarme, tumbarme…
Así que no has seguido una rutina diaria, ¿no? Como por ejemplo, voy a levantarme, desayuno, hago la compra, la comida…etcétera.
No, no, y ha sido dormir por ejemplo…de tres de la tarde a nueve y media de la noche, desde que me han cambiado las pastillas. Y luego desde las diez de a noche hasta las once de la mañana…y bueno, la dieta también se me fue al traste. Ya llevo tres días con…pues eso, pasando bastante hambre, con la dieta otra vez. Y luego pues…me han pintado la casa, y entonces al pintarme la casa ya se me ha ido la cabeza para otro lado. Yo soy de blanco o de negro. Entonces ahora yo no limpiaba nada, y ahora me paso el día limpiando. Que si limpio por aquí, que si limpio por allá…y me ha dado por los olores. Me he obsesionado un poco con los olores.
¿Entonces dirías que variaron tus hábitos?
No mucho, lo único que me angustió muchísimo no poder venir a la Asociación ni al CRPSL, y entonces pues…ya se me fue al traste todo. Como falle algo en mi vida o haya algún cambio gordo…por ejemplo si no puedo venir a la asociación pues ya no llevo la dieta bien, ya no…todo está unido.
¿Has recibido seguimiento psicológico o psiquiátrico durante la cuarentena? ¿Lo consideras adecuado?
Pues me han cogido dos veces, desde psiquiatría y por teléfono. Lo primero que interesaba era curarme el trastorno de sueño, y luego ya mandarme medicación, que tenía que haber ido a ver a mi psiquiatra esta semana, pero como tengo otros problemas físicos no he podido ir, entonces…pero bueno, iré la semana que viene. Luego también me han ido llamando desde el CRPSL, sobre todo la trabajadora social. Tres o cuatro veces a la semana, y bueno, nos liamos a hablar y la verdad es que me hace mucho bien. Así que el seguimiento psicológico desde el CRPSL ha sido muy bueno, me ha hecho reflexionar mucho.
¿Estás de acuerdo con las medidas que está adoptando el gobierno sobre la desescalada?
No, no estoy nada de acuerdo. Yo creo que las personas ya somos (hasta los que estamos un poco “taraos”, todos tenemos nuestras taras) ya somos mayorcitos para saber lo que puedes y lo que no puedes hacer. Y bueno, que Madrid y Barcelona sigan en otra fase, pues casi que lo puedo entender porque son millones de personas y ha muerto muchísima gente, pero por ejemplo nosotros, que no podemos viajar…yo por ejemplo tengo que viajar a recoger un coche a Monasterio y no puedo ir. Yo no sé por qué entre provincias que estén mejor no se puede viajar. Lo han hecho muy mal y además creo que nos han engañado con muertes, y con todo. 
¿En algún momento has sufrido agorafobia?
En este momento, espacios abiertos… A ver te voy a explicar una cosa. Cuando no podía salir nadie es cuando yo estaba súper a gusto. Sabía que iba a estar sola y entonces estaba tranquila, porque no había nadie. Ahora que ya la gente sale y que hay más gente, ya estoy que no me gusta salir, como me pasaba antes. Entonces me ha pasado al revés que a la gente, he sentido agorafobia antes y después del confinamiento, pero durante el confinamiento necesitaba salir, y más porque sabía que iba a estar sola.
¿Has sentido agobio o claustrofobia durante el confinamiento?
Si, sí. Por eso me escapaba, por eso me dio ese ataque de ansiedad y angustia, y entonces me tenía que largar o me moría de angustia, hasta que ya el psiquiatra me recetó más pastillas para dormir y para estar más tranquila, porque era imposible.
Me ha pasado también que yo he estado mucho tiempo encerrada en casa (antes de esto), y cuando conocí la Asociación y el CRPSL estuve a gusto allí, empecé a hacer cosas…y cuando mejor estaba ocurrió la pandemia, y entonces tuve que encerrarme en casa. Y bueno, ahora ya estoy que no, que estoy mejor en mi casa, porque ya la gente está en la calle.
¿Has notado si su problema de salud mental se ha agravado por el estado de alarma?
Al principio sí. Era toda una rebeldía, yo era rebelde total. Me entró una gran depresión…como no podía, yo qué sé, hacer nada, nada de lo que yo antes podía hacer, pues me dio mucha depresión y mucha ansiedad, que se tradujeron en comer mucho y eso me daba más ansiedad, porque sabía que estaba comiendo demasiado e iba a engordar. Así que, sobre todo, lo que he notado más, es el aumento de la ansiedad, y que he estado muy obsesiva con muchas cosas. Además, también he tenido épocas de estar una semana metida en la cama sin levantarme, a otras épocas de estar hasta las cuatro de la mañana limpiando.
¿Sabes lo que es el “síndrome de la cabaña? (Explicar). ¿Crees que te ha ocurrido a ti como consecuencia de la desescalada?
No sabía lo que era, pero es lo que me está pasando ahora, que no me siento segura saliendo de casa, y no quiero salir de casa ni con calzador. Por eso cuando me llamaste ayer para ver cuándo hacíamos la entrevista, te dije que cuanto antes mejor, porque así me lo quito.
¿Qué es lo primero que desearías hacer cuando esto termine?
Ir a por el coche que nos hemos comprado, ir a Sevilla a recoger una peluca que me compré, y viajar. Viajar…con una tienda de campaña, sin gastar mucho, pero viajar.  
¿Por qué razones crees que apareció el coronavirus?
Yo para mí tengo dos opiniones: una, o bien lo han fabricado los chinos para soltarlo por el mundo y ser ellos los líderes, o dos, que estaban experimentando y se les ha escapado, sin ser adrede ni de forma voluntaria. 

lunes, 22 de junio de 2020

ENTREVISTA COVID-19 Y SALUD MENTAL


1.       ¿Vives solo/a?
Vivo con mis padres

2.       ¿Qué has hecho en tu día a día durante el confinamiento? ¿Seguías una rutina o variaron tus hábitos?
Pues…ayudar un poco en casa, no sé, pasear a la perra. A comprar iban mis padres. Mis hábitos cambiaron con esto del confinamiento claro, porque faltaba a la academia, faltaba al gimnasio...

3.       ¿Has recibido seguimiento psicológico o psiquiátrico durante la cuarentena? ¿Lo consideras adecuado?
Psicológico recibí hace una semana, y con el psiquiatra voy a empezar esta semana ya.

Vale, pero…durante la cuarentena, ¿has recibido seguimiento?
A ver, me llamó un par de veces mi psiquiatra, y creo que sí que fue adecuado porque yo estoy bien y no necesité tampoco mucho seguimiento. Y la psicóloga del CRPSL también ha ido haciendo un seguimiento conmigo, me llamó varias veces.

4.       ¿Estás de acuerdo con las medidas que está adoptando el gobierno sobre la desescalada?
No sigo mucho las noticias. Pero bueno esto de las fases y eso lo he visto bien, aunque tampoco lo he seguido mucho, y ha sido un poco lioso entender el avance de las fases. Igualmente yo creo que ha estado bien, porque con el virus hemos debido tener mucha precaución. Si no hubiéramos seguido estas medidas podría haber pasado algo mucho peor.


5.       ¿En algún momento has sufrido agorafobia?
No, nunca.

6.       ¿Has sentido agobio o claustrofobia durante el confinamiento?
A veces un poco sí. Claustrofobia no, pero agobio sí. 

7.       ¿Has notado si su problema de salud mental se ha agravado por el estado de alarma?
No, a mi me suena que no. Yo al principio decía…madre mía verás que cojo depresión o no sé qué con no salir…pero luego no cogí nada. Me he visto bien.

8.       ¿Sabes lo que es el “síndrome de la cabaña? ¿Crees que te ha ocurrido a ti como consecuencia de la desescalada?
No sabía lo que era ese síndrome, ahora que me lo has explicado ya lo se, pero a mi no me ha pasado eso. Osea que no me da miedo estar en la calle y eso. Pero yo por ejemplo soy una persona que, si quedo con un amigo, a la hora u hora y media me quiero volver a mi casa. Pero no es por miedo a dónde estoy, es porque yo no soy muy de salir. Es que cuando llevo un rato por ahí, me apetece volverme a mi casa.

Entonces es algo que ya te pasaba antes, ¿no? No es que sea fruto del confinamiento
No, ya me pasaba. Entonces no es por el síndrome de la cabaña ni a consecuencia de esto.

9.       ¿Qué es lo primero que desearías hacer cuando esto termine?
No me lo he planteado, pero a lo mejor irme de viaje con mis padres un par de días a algún lado, no sé…aunque a la playa con las mamparas esas te achicharras.
Nosotros íbamos a ir a Segovia antes de que pasara todo esto, pero con lo que ha pasado del coronavirus ya lo pospusimos.

10.   ¿Por qué razones crees que apareció o surgió el COVID-19?
No sé, hay mucha gente que dice que es provocado, pero yo no sé qué pensar. Hombre yo pienso que sí que es verdad que hay científicos que han estado investigando y eso no puede ser natural… pues será que lo han provocado los chinos.

miércoles, 27 de mayo de 2020

AMARSE A UNO MISMO SIN MIEDO


A ti, miedo, te llamo amigo, porque es lo que quiero ser contigo ahora mismo.

Tú eres mi amigo. Por mucho tiempo yo fui mi peor enemigo, porque fui yo la que permitió que me dominaras, que dominaras mi vida entera. Fui yo quien se aferró a las penas del pasado para así llenar mi presente de sufrimiento y sentirme menos que los demás.
He estado toda mi vida llena de inseguridades, dudas, resentimiento…pero solo yo y nadie más que yo fui la responsable de los problemas en mi vida. Un día de repente encontré la solución, porque era en mí donde estaban todas las respuestas. Yo fui la acusada, la jueza y el verdugo de mi propia vida. Yo misma me impuse castigos.
Ahora entiendo que no hay nada que perdonar, porque llegué a comprender que siempre he hecho lo mejor que he podido.
He comprendido que he sido una mujer muy vulnerable, y como yo, pienso que hay muchas personas en el mundo, en las que el miedo moldeó su personalidad igual que moldeó la mía.
Yo he sido capaz de cambiar mi vida a pesar de mis errores, y también aprendí que yo era mi propia dueña. En mí estaba el poder de mejorar, empoderarme, de cambiar y vivir en armonía conmigo misma y con los demás.   
Agradezco la oportunidad que tuve de oír, ver, sentir y saborear la OPORTUNIDAD de compartir con otros mi vida y la de amar a mis semejantes.
Hoy me deshago de mis viejos resentimientos hacia los demás y hacia mí misma. Hoy rompo las cadenas con las que YO MISMA me até. Hoy me amo y me acepto como nunca lo he hecho, y amo y acepto a los demás.
Hoy junto con mi empoderamiento voy a cumplir cada día mis metas.
Ya sé manejar mucho mejor el miedo y la culpa, he aprendido de mis errores y tengo control sobre mis pensamientos, sentimientos, palabras y acciones.

Hoy es un buen día para…VIVIR y para despedirme de mi amigo miedo.

¡Me quiero!


P.D.: Atentamente, a la persona más importante de mi vida…YO.

Ana I. A.

miércoles, 20 de mayo de 2020

ETERNA CUARENTENA


La batalla para detener la pandemia de coronavirus, librada a partir del distanciamiento social y el aislamiento forzado está cobrando un precio psicológico muy alto.
No solo ha amenazado la salud física de millones de personas, sino también está causando estragos en el bienestar emocional y mental de las personas en todo el mundo, aumentando los sentimientos de ansiedad, impotencia y dolor unidos a la incertidumbre de un futuro que se antoja cada vez más incierto.
Son innumerables las noticias acerca de la importancia de cuidar la salud mental, de mantener rutinas destinadas a incluir hobbies para entretenernos, la realización de deporte, etc.; y también son muchas las noticias que aportan el gran valor que tiene de cuidar tanto la infancia como la tercera edad. Sin embargo, ¿en qué lugar se encuentran las personas con problemas de salud mental preexistentes en los tiempos de coronavirus?
Para muchas de estas personas que sufren problemas de salud mental, el aislamiento puede llegar a ser un infierno, la falta de actividad, de todas aquellas rutinas que les permiten alejarse del mundo en el que se hallan inmersos, del malestar, de la angustia incontrolada, de la falta de apoyo… y podríamos seguir numerando los sentimientos que recorren los cuerpos de estas personas, ¿dónde quedan? ¿no son noticia?
Solo queda dar las gracias a los profesionales que no escatiman en su esfuerzo por mejorar la calidad de vida de este grupo de personas en el que la salud mental se antoja como la cenicienta de un sistema de salud que denuncia, en tiempos de crisis, la falta de recursos y medios para combatir los problemas derivados del propio virus y del generado por el estrés y la ansiedad que este mismo está produciendo en dichas personas.
Por ello, tan solo queda añadir mi agradecimiento a este grupo de profesionales y como no, a todas aquellas personas que viven en una eterna cuarentena y lanzar un mensaje de esperanza y motivación para seguir luchando como lo hacéis a diario por mejorar y buscar la vida que siempre os habéis merecido. Vosotros ya vencisteis al virus y seguiréis venciendo todas las dificultades que el devenir os depare.




Cristian C.R

martes, 12 de mayo de 2020

Gracias


A mi ex:

Te conocí cuando tenia solo 16 años (tú 26) y en ese mismo instante me enamoré de ti.
Reconozco que te vi como un hombre que podía hacerme salir de casa de una manera muy sencilla (mi padre era muy estricto). Tú tenías coche y me hacías volar, y liberarme del núcleo familiar…eso era muy importante para mí; pero no sabía que ya me había metido en la boca del lobo, con algo mucho peor, algo tan malo que me ha desencadenado mi enfermedad mental. Pero eso es normal, porque siempre has tenido ese don de dominar, de ser tantas personas como quieras ser.
¿Sabes? Eres como un camaleón que cambia su color dependiendo de lo que mejor te convenga en cada ocasión.
Tú sabes cómo has abusado de mí, has visto cómo me hacías más pequeña ante ti, y me has robado con tus muchas artes a mi hijo, al que llevo ya doce años sin ver.
Ahora gracias a Dios ya no formas parte de mi vida, no hay posesivos entre tú y yo, sólo eres un prefijo: EX…y ya ni eso. La verdad es que no eres nada ni nadie.
Quizás si alguien lee esto puede presentir en mis palabras odio, rabia, resentimiento…pero os aseguro que es todo lo contrario. Yo ya no te siento, has desaparecido, y ahora puedo escribir, dibujar y colorear como yo quiera en una hoja en blanco.
¡¡Ojo!! después de tantos años de maltrato, estoy empezando con mi folio en blanco, todo a su tiempo, porque estoy dando pasitos pequeños pero fuertes y firmes, para que lo que dibuje a partir de ahora no me deje caer, y me haga ser más fuerte.
El tiempo es muy importante. La Asociación VIVIR, que fue una puerta que encontré abierta en un laberinto, acompañó mi tiempo y me están enseñando a dibujar mi nueva vida. Gracias a todo lo vivido contigo ahora estoy aprendiendo a valorarme y a observarme a través de los ojos de los demás.
Gracias porque me has dado la vida, me has hecho ver que no era esa persona pequeñita y miedosa, esa persona gorda y fea…NO, NO rotundo. Soy una gran persona, con un gran corazón y muy bonita por dentro y por fuera.
Muchísimas gracias por todo lo que me has hecho, ahora sé, gracias a ti, que jamás volveré a tener ningún tipo de relación con personas como tú, y eso es un gran aprendizaje.
Hoy, después de mucho tiempo, te digo adiós. Sin miedo, sin sentir pena por mí, y sin ningún sentimiento de culpa. Sin vergüenza, orgullosa de mi misma y de todo lo que he conseguido (gracias a mucha gente muy buena y profesional).
Gracias porque me has enseñado a ser libre, feliz, a ser dueña de mí misma, de mis pensamientos y prioridades.
Gracias a ti soy una mujer con muchas capacidades y tengo DIGNIDAD, y capacidad para explicar mi historia a quien quiera, cuando quiera…sin ser juzgada.
Gracias porque me has enseñado por fin a ser persona, una gran persona. Tan buena me has hecho ser, que hasta me das pena, pero ¡aguanta tu vida porque la mía ya está VOLANDO!


-Gracias-



Ana I. A.

viernes, 1 de mayo de 2020

Ilusiones


Os voy a contar algo positivo que tengo en la cabeza, y que me hace poder seguir adelante cada día.
Por ejemplo, siento que estoy mejor porque desde el CRPSL (Centro de Rehabilitación Psicosocial y Laboral) tenemos ya (de manera virtual) clases de cognición social, gimnasia, una sesión para hacer una especie de diario de lo que hacemos durante la semana, nos vemos las caras, nos hablamos, nos reímos…estamos muy felices de vernos, y es algo muy positivo. Imaginaos cuanto de positivo, que estoy deseando que llegue la hora para poder conectarme y estar con mis compañeros; aunque no físicamente, pero sí unidos a tope y pasándolo genial.
Otra de las cosas buenas es que me he dado cuenta de las fortalezas que tengo. No quiero decir que no caiga en depresión, porque evidentemente a veces caigo en depresión y he tenido muchos problemas, pero sí que he aprendido a relajarme, que ya hacía mucho que no podía. Con mis sesiones de yoga, con mis sesiones de meditación, con mis respiraciones…esto lo hago por la mañana, a mediodía y por la tarde, y me encuentro muchísimo mejor.
También tengo muchísima ilusión porque vamos a cambiar de coche. Es algo que me hace bastante ilusión, porque el que teníamos está muy viejo. La suerte es que hemos encontrado el coche de nuestros sueños a un precio buenísimo (ahora le gente necesita vender). Fuimos los primeros en llamar, y además nos han dicho que nos lo guardan. Ya podremos ir a los sitios en coche y no siempre en bicicleta (además el coche lo tenemos que recoger en un pueblecito de Cáceres, lindando con Andalucía, donde tienen el mejor jamón de pata negra de toda España, así que me voy a comer por todos mis compañeros de la asociación unos buenos platos de jamón).
En estos tiempos que corren, en los que hemos (y aún estamos) en estado de alarma, sin poder salir, sin ver a nuestros familiares y amigos, son las cosas pequeñas en las que encontramos la felicidad. Algo tan simple como que me he cortado el pelo con maquinilla a mí misma, me produce una gran alegría. Realmente me siento bien, porque tenía un problema con la higiene de mi pelo, y ahora me lo lavo a diario. Ni que decir tiene que además estoy guapísima, y lo mejor de todo es que me lo he hecho yo.
Para terminar, hay algo que me hace especialmente feliz y me llena de expectativas en la vida. Estamos esperando a tener ya nuestra casa de Madrid,  para poder formalizar todos los trámites y todos los papeles, y poder irnos a vivir allí (cuando todo esto pase y volvamos a la “nueva normalidad”).  Podré llevarme a mi madre, no tendrá que estar sola, y es una casa que está adecuada para tener todos espacio, pero al mismo tiempo poder estar juntos.
Esta situación que vivimos me está sirviendo para ver la cantidad de gente buena que hay en el mundo, la cantidad de gente que está luchando por seguir adelante, luchando por la vida aun poniendo en riesgo la suya. Yo la verdad es que estoy bastante animada (aunque tenga mis recaídas) porque tengo mucho apoyo en la asociación y en el CRPSL.
Cuando todo esto acabe quiero viajar, descubrir lugares nuevos…me he dado cuenta que estaba cometiendo un grandísimo error al estar meses y meses encerrada en casa, sin querer salir. Con esto me he dado cuenta de que hay que vivir la vida, aprovechar el momento, y ahora empezar a vivir de nuevo. Ya sea en Cuenca, o en Madrid paseando en bicicleta por el Retiro y descubriendo cosas nuevas.

Vuelvo a tener ilusiones, y vuelvo a VIVIR.


Ana I. A.

martes, 28 de abril de 2020

La felicidad


Felicidad.
¿Por qué no somos felices? ¿estamos hechos para morir? Los científicos hablan de un cerebro sin enfermedad, y mientras, las culturas, la edad de piedra, el lenguaje, los prejuicios, la imperfección innata de todo lo que se llama imperfección. ¿Se podría evitar el dolor?
Los abuelos responden y dicen: entre la atmósfera y las tinieblas vemos las cenizas de este Mundo, escuchamos con la calma de un ser, un esplendor en la distancia de conocernos, de examinarnos.
En un patio junto al Mar llegamos sin hacer ruido, y mientras, el otoño nos dice que las olas son nevadas de niños de la peli "Johny Palillo"… ¿somos todos niños endemoniados?
En tus manos la victoria de un paisaje perfecto, y pasan quince años y esto es un auténtico vertedero. ¿Qué piensas? El mundo se olvida de Dios, porque según ellos no ayuda. Con un puro en la boca y entre las ramas de un pintor de Cantabria, paisaje verde, paisaje de profecías. España vieja, pueblo de color rojo, y lleno de familiares de cantantes, bueno, ¡no todos! Y después del otoño, otra Navidad. Al final de la calle una esperanza en una trampa, ¿por qué no somos felices? Porque hace falta pan para comer, hay miles que tienen hambre y mueren. ¿Y los ricos? Esos no duermen pensando en su dinero.
Mientras, en la India se ve la película de Noa y es un éxito, mientras en la escuela los niños intentan jugar a ser mayores, ¿y a qué jugamos los mayores?
En nuestro día a día lo difícil es vivir y ser mayor. Nos quedamos como si nos abortaran, buscando la placenta. Nuestras madres nos trajeron a la vida, y conocemos un entorno, pero si nos hubieran abortado, ¿dónde estaríamos?
¡Es increíble! Entre las tejas nace una rosa y entre las montañas y los caprichos, un poeta. Poeta con tinta y matices, ¿quién es el poeta? ¡descúbrelo tú! Estuvo en el Edén, cabalgó en sueños y por naturaleza no lo vemos, dime quién es, ¿todavía no lo sabes?
Sigo dándote más pistas: él es un sueño hecho realidad, él enamora hasta las trancas, pinta con tres colores primarios: amarillo, azul y rojo. Él creó la fantasía cerca del Ebro, él crea, transmite y asume. Y es un colegio los niños dos años hasta los quince les preguntamos: ¿por qué vivir? Y contestan que es un sueño hecho realidad. Y los niños de cinco años dicen: “aquí no hay mando a distancia, aquí imitamos al pintor, como el sexto lindero, de ver envejecer.
¿Sabes quién es? En él nació la incógnita X, ¡despéjala! ¡mírate en el amor que tengas! No olvides quién eres….
Diego el León es muy furioso, y entre la moda clásica y el carnaval de 2017, en Santa Cruz de Tenerife, está el poeta pero… ¿quién es Diego? ¿por qué lloran los niños cerca del Ebro?
¡Hay muchas rosas! ¡Aragón es hermosa! ¿sabes quién es?: “¡no!” dicen todos. Por eso sois infelices y amargados… ¡nunca lo encontrarás! 


Mª Ángeles B.