miércoles, 25 de noviembre de 2020

25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

 

25 de Noviembre, día contra la violencia de género, les escribe éstas palabras una mujer que durante 5 años ha vivido el maltrato en dos de sus relaciones.

Si eres de personalidad débil y manipulable, eres blanco fácil contra el perfil del maltratador. Son expertos en manipularte hasta el punto de acabar de darte una paliza o una discusión en la cuál te minan psicológicamente la autoestima hasta el punto de que crees que es tu culpa cada palabra y cada golpe.

Van a buscar aislarte poniéndote en contra de tu familia y llevándote a vivir con ellos; en muchas ocasiones hacen que sus ideas sean las tuyas.

Con uno de ellos estuve 3 años, la primera vez que me faltó al respeto no la recuerdo, puesto que se vuelve rutina y ya das por sentado que es normal y que es lo que mereces. Él sufrió una infancia en la que el maltrato, la inestabilidad emocional y familiar, eran su vida.

Cuando me pegaba era porque no sabía manejar su frustración. Al momento, cuando terminaba, se inflaba a llorar de una manera que no era fingida. Ellos a veces se arrepienten, pero es gente que tiene algo dentro por la cual jamás podrán tener una relación de pareja normal.

Me costó mucho denunciarlo, tuvieron que concienciarme mi familia, porque acabas creyendo que es lo normal siendo maltratada sufrir ese maltrato, y también el centro de la mujer tuvo un papel importante en abrirme los ojos.

Por lo que no toleres un tonta en su boca, no dejes que te cele, que te diga con quién ir y con quién no, no permitas que te aísle. ¡No le des más poder! Tu Familia es lo primero, no van en tu contra jamás como te hacen creer ellos.

¡No eres una tonta que le sirva de saco de boxeo!, eres una mujer con todas sus letras, con tu libertad de expresión para elegir a las personas que te rodean. 

¡No seas segundo plato de nadie!

¡Contra el maltrato tolerancia cero!

viernes, 3 de julio de 2020

ENTREVISTA COVID-19 Y SALUD MENTAL


¿Vives solo/a?
No, no vivo sola.
¿Qué has hecho en tu día a día durante el confinamiento? ¿Seguías una rutina o variaron tus hábitos?
Pues mira…estar en mi casa, limpiar toda la casa, fregar, desinfectar todo con legía…bueno, cuando he tenido que salir a comprar pues a comprar, porque mi madre ya tiene 68 años y no quería contagiarse. Y…estudiar lo del curso por las tardes un poco, y bueno mi madre no me dejaba fumar así que he estado dos meses sin fumar, y ahora me ha vuelto a dejar porque ya no puede conmigo y yo con ella sí, así que he vuelto a fumar.
Vale, vale…entonces, ¿dirías que has seguido una rutina diaria? ¿o variaban tus hábitos?
Yo seguía una rutina de limpiar, siempre me ha gustado tener la casa limpia. Pero bueno, los horarios…bueno, cuando no tenía nada que hacer antes, tampoco me levantaba así muy temprano. Ahora tampoco era tan temprano, ha sido sobre las 8 de la mañana cuando me he levantado casi siempre. Se puede decir que he aprovechado esta cuarentena para ayudar a mi madre en casa. A poner lavadoras, la casa, la comida…
¿Antes de la cuarentena no vivías con tu madre?
Es que yo estaba viviendo aquí en Cuenca con mi hermano, y cuando estaba a punto de saltar el estado de alarma, cuando aún se podía viajar (pero que estábamos en un estado que ya casi no se podía), pues cogí el autobús y me vine al pueblo con mi madre, porque está mal de la boca y casi no podía comer, además como estaba todo paralizado no podía ir al médico, así que me vine a ayudarla y así también podía estar con ella. He pasado todo el confinamiento y toda la cuarentena allí, hasta hace dos semanas, que me vine por la tarde-noche con mi hermano y mi madre, que mi madre también vino para ver si le hacían lo de la boca. Luego ella se volverá al pueblo y yo me quiero quedar. Si puede ser claro, porque si no me dice nada el gobierno, pues me quiero quedar…que creo que ya se puede. Y bueno, como cuando yo me fui al pueblo, como estoy empadronada allí, supongo que no pasó nada por eso.
Ahora ya me apetece ver a mi novio, ver a mis amigos…aunque hay que tener cuidado con lo de ir a los bares y frecuentar…pero dar un paseo aunque sea con mis amigas por la tarde, o lo que sea…aunque mi madre quiere que me vaya con ella otra vez y esté allí, pero yo ya le he hecho entender que no, que yo también quiero ver a mi novio y estar con mis amigos. Osea, seguir con mi vida. Es que ella su vida ya la ha pasado, pero yo aun tengo ganas de hacer la mía, aunque ella siempre quiera que esté con ella.
¿Has recibido seguimiento psicológico o psiquiátrico durante la cuarentena? ¿Lo consideras adecuado?
¿Estás de acuerdo con las medidas que está adoptando el gobierno sobre la desescalada?
Uf…esa pregunta es un poco difícil, porque yo…yo sí estoy de acuerdo, pero dicen que el gobierno sabía lo que había pasado y que deberían haber puesto medidas antes.
¿Y tú, que piensas sobre eso?
Si, yo no lo veo tan normal tampoco, porque si lo sabían de antes pues que hubieran puesto medidas antes para que no hubiera pasado tanto…porque han muerto muchísimas personas, que esto no es una broma, y…y hay que luchar día a día, y los que lo estamos contando pues somos privilegiados, pero los que han muerto pues pobrecitos ellos y sus familias.
¿Y con lo de las fases, estás de acuerdo?
Estoy de acuerdo, pero me he hecho un lío con lo de las fases. Porque no sé qué querían decir con fase 1, luego fase 2…cuándo se pasaba de una y otra y por qué, qué se podía hacer en cada fase…he entendido que ya se puede viajar a los sitios y sin restricciones, pero con condiciones y eso.
¿En algún momento has sufrido agorafobia?
¿Agorafobia?
Sí, es sentir miedo extremo a los espacios abiertos y multitudes
Eh…pues un poco…hombre, miedo a los espacios abiertos no, pero miedo a que me pase algo si, a que me vaya a morir por el coronavirus o algo así.
Vale pues en relación con esta pregunta, te cuento una cosa. El confinamiento por el coronavirus ha hecho que muchas personas desarrollen lo que se llama “el síndrome de la cabaña”, que es miedo a salir de casa, y concebir el hogar como único espacio seguro. ¿Crees que a ti te ha pasado?
Si, algo así si que me ha pasado, pero no de manera exagerada.
¿Has sentido agobio o claustrofobia durante el confinamiento?
Pues un poco sí al estar encerrada, pero…fíjate los primeros días lo llevaba mejor. Pero luego lo llevaba peor, pero porque estaba sola, y decía…” ¿con quién hablo?” y porque me ponía la música y me ponía ejercicios de hacer gimnasia y hacía ejercicio, para no engordar. Pero estando sola me comía la cabeza y me agobiaba, y yo quería ir a ver a mi madre y a mi hermano. Que mi hermano el que vive aquí conmigo se fue al pueblo para no tener que viajar tanto, porque tiene el trabajo allí cerca del pueblo, y entonces pues estaban los dos, mi madre y él allí. Así que me fui con ellos porque me sentía agobiada de estar encerrada yo sola, sin ver a nadie, sin hablar con nadie, pensando todo el día, sin salir…y porque estudiaba por las tardes y se me hacía más ameno, pero…
Vaya, que tuviste mucho tiempo para pensar…
Me ha dado tiempo a pensar más en cosas que a lo mejor si no hubiera pasado esto, no habría pensado. A lo mejor me acordaba muchísimo de cuando estaba con mi novio, de todo lo que ha pasado, de lo que he vivido…y le he dado más importancia a las cosas, ahora sé muy bien qué es el echar de menos. Se ve de otra forma.
¿Has notado si su problema de salud mental se ha agravado por el estado de alarma?
Yo no lo sé…yo pienso que estoy igual. Hombre un poco mas rara sí por todo esto, porque yo qué sé…sin salir de casa, sin dar besos a nadie, ni a tu novio ni a nadie, ni a tu madre, ni a los sobrinos…rara sí que me he sentido, pero de mi enfermedad yo creo que estoy igual.
Bueno, pero eso creo que nos ha pasado a casi todo el mundo, es difícil que no nos afecte nada esta situación que hemos vivido
Es que ha muerto mucha gente, ha sido muy difícil. Yo por las tardes a las 20.00 de la tarde siempre salía a aplaudir por los sanitarios. El esfuerzo que han hecho…ellos mismos han puesto en riesgo su vida, y bueno…que algunos han muerto también. No nos podemos olvidar de eso.
¿Qué es lo primero que desearías hacer cuando esto termine?
Juntar a mi familia, y a mi novio y a mis amigos y…vernos, abrazarnos, darnos un beso…y estar bien todos juntos.
¿Por qué razones crees que apareció el coronavirus?
Ah, porque los chinos han echado algo, y han infectado a todo el mundo…porque eso salió en la tele, que los chinos habían echado algo, en Wuhan o por ahí…aunque realmente yo no lo sé. Porque no sé si el bicho está por la calle por ahí dando vueltas y revoloteando, si es un bicho que te acecha que está por ahí y lo puedes coger…yo tengo mucho miedo porque eso si se te mete dentro…yo que sé, no sé cómo es…no lo ves pero sientes que te puede venir, porque ha muerto mucha gente a tu lado, tanto mayores, como jóvenes algunos…más bien mayores, pero también ha muerto gente joven, y yo tengo miedo porque es que ya tienes que ir con mascarilla a todos los lados, no te puedes juntar con nadie, ya no hay nada, no te puedes ir de vacaciones…es que realmente yo no sé cómo es y dónde está.

jueves, 25 de junio de 2020

ENTREVISTA COVID-19 Y SALUD MENTAL


¿Vives solo/a?
No, acompañada.
¿Qué has hecho en tu día a día durante el confinamiento? ¿Seguías una rutina o variaron tus hábitos?
Pues durante el confinamiento, al principio, era como…me ha pasado todo lo diferente a mi estado de salud mental. Antes no quería salir ni a patadas, no podía salir, y en ese momento quería estar todo el día en la calle, total que estaba incumpliendo todo el día todo. No se podía salir, pero yo necesitaba salir. Menos mal que el psiquiatra me hizo un justificante, porque me dio un ataque de angustia y necesitaba salir. Con eso he podido moverme. Y hábitos…ninguno. Levantarme, tumbarme, levantarme, tumbarme…
Así que no has seguido una rutina diaria, ¿no? Como por ejemplo, voy a levantarme, desayuno, hago la compra, la comida…etcétera.
No, no, y ha sido dormir por ejemplo…de tres de la tarde a nueve y media de la noche, desde que me han cambiado las pastillas. Y luego desde las diez de a noche hasta las once de la mañana…y bueno, la dieta también se me fue al traste. Ya llevo tres días con…pues eso, pasando bastante hambre, con la dieta otra vez. Y luego pues…me han pintado la casa, y entonces al pintarme la casa ya se me ha ido la cabeza para otro lado. Yo soy de blanco o de negro. Entonces ahora yo no limpiaba nada, y ahora me paso el día limpiando. Que si limpio por aquí, que si limpio por allá…y me ha dado por los olores. Me he obsesionado un poco con los olores.
¿Entonces dirías que variaron tus hábitos?
No mucho, lo único que me angustió muchísimo no poder venir a la Asociación ni al CRPSL, y entonces pues…ya se me fue al traste todo. Como falle algo en mi vida o haya algún cambio gordo…por ejemplo si no puedo venir a la asociación pues ya no llevo la dieta bien, ya no…todo está unido.
¿Has recibido seguimiento psicológico o psiquiátrico durante la cuarentena? ¿Lo consideras adecuado?
Pues me han cogido dos veces, desde psiquiatría y por teléfono. Lo primero que interesaba era curarme el trastorno de sueño, y luego ya mandarme medicación, que tenía que haber ido a ver a mi psiquiatra esta semana, pero como tengo otros problemas físicos no he podido ir, entonces…pero bueno, iré la semana que viene. Luego también me han ido llamando desde el CRPSL, sobre todo la trabajadora social. Tres o cuatro veces a la semana, y bueno, nos liamos a hablar y la verdad es que me hace mucho bien. Así que el seguimiento psicológico desde el CRPSL ha sido muy bueno, me ha hecho reflexionar mucho.
¿Estás de acuerdo con las medidas que está adoptando el gobierno sobre la desescalada?
No, no estoy nada de acuerdo. Yo creo que las personas ya somos (hasta los que estamos un poco “taraos”, todos tenemos nuestras taras) ya somos mayorcitos para saber lo que puedes y lo que no puedes hacer. Y bueno, que Madrid y Barcelona sigan en otra fase, pues casi que lo puedo entender porque son millones de personas y ha muerto muchísima gente, pero por ejemplo nosotros, que no podemos viajar…yo por ejemplo tengo que viajar a recoger un coche a Monasterio y no puedo ir. Yo no sé por qué entre provincias que estén mejor no se puede viajar. Lo han hecho muy mal y además creo que nos han engañado con muertes, y con todo. 
¿En algún momento has sufrido agorafobia?
En este momento, espacios abiertos… A ver te voy a explicar una cosa. Cuando no podía salir nadie es cuando yo estaba súper a gusto. Sabía que iba a estar sola y entonces estaba tranquila, porque no había nadie. Ahora que ya la gente sale y que hay más gente, ya estoy que no me gusta salir, como me pasaba antes. Entonces me ha pasado al revés que a la gente, he sentido agorafobia antes y después del confinamiento, pero durante el confinamiento necesitaba salir, y más porque sabía que iba a estar sola.
¿Has sentido agobio o claustrofobia durante el confinamiento?
Si, sí. Por eso me escapaba, por eso me dio ese ataque de ansiedad y angustia, y entonces me tenía que largar o me moría de angustia, hasta que ya el psiquiatra me recetó más pastillas para dormir y para estar más tranquila, porque era imposible.
Me ha pasado también que yo he estado mucho tiempo encerrada en casa (antes de esto), y cuando conocí la Asociación y el CRPSL estuve a gusto allí, empecé a hacer cosas…y cuando mejor estaba ocurrió la pandemia, y entonces tuve que encerrarme en casa. Y bueno, ahora ya estoy que no, que estoy mejor en mi casa, porque ya la gente está en la calle.
¿Has notado si su problema de salud mental se ha agravado por el estado de alarma?
Al principio sí. Era toda una rebeldía, yo era rebelde total. Me entró una gran depresión…como no podía, yo qué sé, hacer nada, nada de lo que yo antes podía hacer, pues me dio mucha depresión y mucha ansiedad, que se tradujeron en comer mucho y eso me daba más ansiedad, porque sabía que estaba comiendo demasiado e iba a engordar. Así que, sobre todo, lo que he notado más, es el aumento de la ansiedad, y que he estado muy obsesiva con muchas cosas. Además, también he tenido épocas de estar una semana metida en la cama sin levantarme, a otras épocas de estar hasta las cuatro de la mañana limpiando.
¿Sabes lo que es el “síndrome de la cabaña? (Explicar). ¿Crees que te ha ocurrido a ti como consecuencia de la desescalada?
No sabía lo que era, pero es lo que me está pasando ahora, que no me siento segura saliendo de casa, y no quiero salir de casa ni con calzador. Por eso cuando me llamaste ayer para ver cuándo hacíamos la entrevista, te dije que cuanto antes mejor, porque así me lo quito.
¿Qué es lo primero que desearías hacer cuando esto termine?
Ir a por el coche que nos hemos comprado, ir a Sevilla a recoger una peluca que me compré, y viajar. Viajar…con una tienda de campaña, sin gastar mucho, pero viajar.  
¿Por qué razones crees que apareció el coronavirus?
Yo para mí tengo dos opiniones: una, o bien lo han fabricado los chinos para soltarlo por el mundo y ser ellos los líderes, o dos, que estaban experimentando y se les ha escapado, sin ser adrede ni de forma voluntaria. 

lunes, 22 de junio de 2020

ENTREVISTA COVID-19 Y SALUD MENTAL


1.       ¿Vives solo/a?
Vivo con mis padres

2.       ¿Qué has hecho en tu día a día durante el confinamiento? ¿Seguías una rutina o variaron tus hábitos?
Pues…ayudar un poco en casa, no sé, pasear a la perra. A comprar iban mis padres. Mis hábitos cambiaron con esto del confinamiento claro, porque faltaba a la academia, faltaba al gimnasio...

3.       ¿Has recibido seguimiento psicológico o psiquiátrico durante la cuarentena? ¿Lo consideras adecuado?
Psicológico recibí hace una semana, y con el psiquiatra voy a empezar esta semana ya.

Vale, pero…durante la cuarentena, ¿has recibido seguimiento?
A ver, me llamó un par de veces mi psiquiatra, y creo que sí que fue adecuado porque yo estoy bien y no necesité tampoco mucho seguimiento. Y la psicóloga del CRPSL también ha ido haciendo un seguimiento conmigo, me llamó varias veces.

4.       ¿Estás de acuerdo con las medidas que está adoptando el gobierno sobre la desescalada?
No sigo mucho las noticias. Pero bueno esto de las fases y eso lo he visto bien, aunque tampoco lo he seguido mucho, y ha sido un poco lioso entender el avance de las fases. Igualmente yo creo que ha estado bien, porque con el virus hemos debido tener mucha precaución. Si no hubiéramos seguido estas medidas podría haber pasado algo mucho peor.


5.       ¿En algún momento has sufrido agorafobia?
No, nunca.

6.       ¿Has sentido agobio o claustrofobia durante el confinamiento?
A veces un poco sí. Claustrofobia no, pero agobio sí. 

7.       ¿Has notado si su problema de salud mental se ha agravado por el estado de alarma?
No, a mi me suena que no. Yo al principio decía…madre mía verás que cojo depresión o no sé qué con no salir…pero luego no cogí nada. Me he visto bien.

8.       ¿Sabes lo que es el “síndrome de la cabaña? ¿Crees que te ha ocurrido a ti como consecuencia de la desescalada?
No sabía lo que era ese síndrome, ahora que me lo has explicado ya lo se, pero a mi no me ha pasado eso. Osea que no me da miedo estar en la calle y eso. Pero yo por ejemplo soy una persona que, si quedo con un amigo, a la hora u hora y media me quiero volver a mi casa. Pero no es por miedo a dónde estoy, es porque yo no soy muy de salir. Es que cuando llevo un rato por ahí, me apetece volverme a mi casa.

Entonces es algo que ya te pasaba antes, ¿no? No es que sea fruto del confinamiento
No, ya me pasaba. Entonces no es por el síndrome de la cabaña ni a consecuencia de esto.

9.       ¿Qué es lo primero que desearías hacer cuando esto termine?
No me lo he planteado, pero a lo mejor irme de viaje con mis padres un par de días a algún lado, no sé…aunque a la playa con las mamparas esas te achicharras.
Nosotros íbamos a ir a Segovia antes de que pasara todo esto, pero con lo que ha pasado del coronavirus ya lo pospusimos.

10.   ¿Por qué razones crees que apareció o surgió el COVID-19?
No sé, hay mucha gente que dice que es provocado, pero yo no sé qué pensar. Hombre yo pienso que sí que es verdad que hay científicos que han estado investigando y eso no puede ser natural… pues será que lo han provocado los chinos.

miércoles, 27 de mayo de 2020

AMARSE A UNO MISMO SIN MIEDO


A ti, miedo, te llamo amigo, porque es lo que quiero ser contigo ahora mismo.

Tú eres mi amigo. Por mucho tiempo yo fui mi peor enemigo, porque fui yo la que permitió que me dominaras, que dominaras mi vida entera. Fui yo quien se aferró a las penas del pasado para así llenar mi presente de sufrimiento y sentirme menos que los demás.
He estado toda mi vida llena de inseguridades, dudas, resentimiento…pero solo yo y nadie más que yo fui la responsable de los problemas en mi vida. Un día de repente encontré la solución, porque era en mí donde estaban todas las respuestas. Yo fui la acusada, la jueza y el verdugo de mi propia vida. Yo misma me impuse castigos.
Ahora entiendo que no hay nada que perdonar, porque llegué a comprender que siempre he hecho lo mejor que he podido.
He comprendido que he sido una mujer muy vulnerable, y como yo, pienso que hay muchas personas en el mundo, en las que el miedo moldeó su personalidad igual que moldeó la mía.
Yo he sido capaz de cambiar mi vida a pesar de mis errores, y también aprendí que yo era mi propia dueña. En mí estaba el poder de mejorar, empoderarme, de cambiar y vivir en armonía conmigo misma y con los demás.   
Agradezco la oportunidad que tuve de oír, ver, sentir y saborear la OPORTUNIDAD de compartir con otros mi vida y la de amar a mis semejantes.
Hoy me deshago de mis viejos resentimientos hacia los demás y hacia mí misma. Hoy rompo las cadenas con las que YO MISMA me até. Hoy me amo y me acepto como nunca lo he hecho, y amo y acepto a los demás.
Hoy junto con mi empoderamiento voy a cumplir cada día mis metas.
Ya sé manejar mucho mejor el miedo y la culpa, he aprendido de mis errores y tengo control sobre mis pensamientos, sentimientos, palabras y acciones.

Hoy es un buen día para…VIVIR y para despedirme de mi amigo miedo.

¡Me quiero!


P.D.: Atentamente, a la persona más importante de mi vida…YO.

Ana I. A.

miércoles, 20 de mayo de 2020

ETERNA CUARENTENA


La batalla para detener la pandemia de coronavirus, librada a partir del distanciamiento social y el aislamiento forzado está cobrando un precio psicológico muy alto.
No solo ha amenazado la salud física de millones de personas, sino también está causando estragos en el bienestar emocional y mental de las personas en todo el mundo, aumentando los sentimientos de ansiedad, impotencia y dolor unidos a la incertidumbre de un futuro que se antoja cada vez más incierto.
Son innumerables las noticias acerca de la importancia de cuidar la salud mental, de mantener rutinas destinadas a incluir hobbies para entretenernos, la realización de deporte, etc.; y también son muchas las noticias que aportan el gran valor que tiene de cuidar tanto la infancia como la tercera edad. Sin embargo, ¿en qué lugar se encuentran las personas con problemas de salud mental preexistentes en los tiempos de coronavirus?
Para muchas de estas personas que sufren problemas de salud mental, el aislamiento puede llegar a ser un infierno, la falta de actividad, de todas aquellas rutinas que les permiten alejarse del mundo en el que se hallan inmersos, del malestar, de la angustia incontrolada, de la falta de apoyo… y podríamos seguir numerando los sentimientos que recorren los cuerpos de estas personas, ¿dónde quedan? ¿no son noticia?
Solo queda dar las gracias a los profesionales que no escatiman en su esfuerzo por mejorar la calidad de vida de este grupo de personas en el que la salud mental se antoja como la cenicienta de un sistema de salud que denuncia, en tiempos de crisis, la falta de recursos y medios para combatir los problemas derivados del propio virus y del generado por el estrés y la ansiedad que este mismo está produciendo en dichas personas.
Por ello, tan solo queda añadir mi agradecimiento a este grupo de profesionales y como no, a todas aquellas personas que viven en una eterna cuarentena y lanzar un mensaje de esperanza y motivación para seguir luchando como lo hacéis a diario por mejorar y buscar la vida que siempre os habéis merecido. Vosotros ya vencisteis al virus y seguiréis venciendo todas las dificultades que el devenir os depare.




Cristian C.R

martes, 12 de mayo de 2020

Gracias


A mi ex:

Te conocí cuando tenia solo 16 años (tú 26) y en ese mismo instante me enamoré de ti.
Reconozco que te vi como un hombre que podía hacerme salir de casa de una manera muy sencilla (mi padre era muy estricto). Tú tenías coche y me hacías volar, y liberarme del núcleo familiar…eso era muy importante para mí; pero no sabía que ya me había metido en la boca del lobo, con algo mucho peor, algo tan malo que me ha desencadenado mi enfermedad mental. Pero eso es normal, porque siempre has tenido ese don de dominar, de ser tantas personas como quieras ser.
¿Sabes? Eres como un camaleón que cambia su color dependiendo de lo que mejor te convenga en cada ocasión.
Tú sabes cómo has abusado de mí, has visto cómo me hacías más pequeña ante ti, y me has robado con tus muchas artes a mi hijo, al que llevo ya doce años sin ver.
Ahora gracias a Dios ya no formas parte de mi vida, no hay posesivos entre tú y yo, sólo eres un prefijo: EX…y ya ni eso. La verdad es que no eres nada ni nadie.
Quizás si alguien lee esto puede presentir en mis palabras odio, rabia, resentimiento…pero os aseguro que es todo lo contrario. Yo ya no te siento, has desaparecido, y ahora puedo escribir, dibujar y colorear como yo quiera en una hoja en blanco.
¡¡Ojo!! después de tantos años de maltrato, estoy empezando con mi folio en blanco, todo a su tiempo, porque estoy dando pasitos pequeños pero fuertes y firmes, para que lo que dibuje a partir de ahora no me deje caer, y me haga ser más fuerte.
El tiempo es muy importante. La Asociación VIVIR, que fue una puerta que encontré abierta en un laberinto, acompañó mi tiempo y me están enseñando a dibujar mi nueva vida. Gracias a todo lo vivido contigo ahora estoy aprendiendo a valorarme y a observarme a través de los ojos de los demás.
Gracias porque me has dado la vida, me has hecho ver que no era esa persona pequeñita y miedosa, esa persona gorda y fea…NO, NO rotundo. Soy una gran persona, con un gran corazón y muy bonita por dentro y por fuera.
Muchísimas gracias por todo lo que me has hecho, ahora sé, gracias a ti, que jamás volveré a tener ningún tipo de relación con personas como tú, y eso es un gran aprendizaje.
Hoy, después de mucho tiempo, te digo adiós. Sin miedo, sin sentir pena por mí, y sin ningún sentimiento de culpa. Sin vergüenza, orgullosa de mi misma y de todo lo que he conseguido (gracias a mucha gente muy buena y profesional).
Gracias porque me has enseñado a ser libre, feliz, a ser dueña de mí misma, de mis pensamientos y prioridades.
Gracias a ti soy una mujer con muchas capacidades y tengo DIGNIDAD, y capacidad para explicar mi historia a quien quiera, cuando quiera…sin ser juzgada.
Gracias porque me has enseñado por fin a ser persona, una gran persona. Tan buena me has hecho ser, que hasta me das pena, pero ¡aguanta tu vida porque la mía ya está VOLANDO!


-Gracias-



Ana I. A.